Polietileno con almidón: cómo detectar la bolsa "compostable" que en realidad es plástico
Algunas bolsas que se venden como compostables son, en realidad, polietileno, el mismo plástico de siempre, mezclado con almidón. Se ven y se sienten igual que una bolsa compostable y cuestan menos, pero no se compostan: el almidón se degrada y el plástico se queda, en pedazos cada vez más pequeños. Aquí te explicamos cómo funciona y qué revisar antes de comprar.

Actualizado el 23 de septiembre de 2026. Basado en normas de compostabilidad vigentes y estudios publicados sobre mezclas de polietileno y almidón.
Qué es el "polietileno disfrazado"
Es una bolsa hecha con una mezcla de polietileno (el plástico convencional de las bolsas de siempre) y almidón (de maíz, yuca u otra fuente vegetal). El almidón sí es biodegradable, así que la bolsa puede anunciarse como "a base de almidón", "biodegradable" o incluso "compostable". Pero el polietileno no cambia por estar mezclado: sigue siendo plástico.
Un estudio publicado en Results in Engineering (2020) enterró en suelo mezclas de polietileno y almidón: la pérdida de peso dependía del almidón. Las mezclas con 95% de polietileno perdieron menos de 3% de su peso en cuatro semanas; las que tenían más almidón perdieron más, porque lo que se degradaba era el almidón, no el plástico.
Fragmentarse no es compostarse. Una bolsa que "se deshace" puede estar soltando microplásticos. Compostable significa que el material completo se convierte en agua, CO₂ y biomasa en un tiempo definido y sin residuos tóxicos, y eso solo lo demuestra una certificación.
Por qué se vende tanto
- Es más barata. El polietileno cuesta mucho menos que un biopolímero certificado, así que el proveedor puede ofrecer un precio que un producto compostable real no alcanza.
- Se ve igual. Color, textura, logo verde y la palabra "compostable": a simple vista no hay diferencia.
- Casi nadie verifica. La mayoría de los estados regulan el plástico de un solo uso (29 de 32 ya en 2021), pero cada uno define distinto cómo se comprueba el cumplimiento, y casi nadie revisa el certificado. Mientras nadie lo revise, la bolsa pasa.
7 señales para detectarla antes de comprar
- Dice "biodegradable", "a base de almidón" o "eco", pero no nombra una norma (EN 13432, ASTM D6400 o NMX-E-273-NYCE-2019).
- No trae número de certificado, o el número no aparece en la base de datos pública de TÜV Austria, BPI o DIN CERTCO.
- El certificado es de otra empresa o solo de la resina, no del producto que estás comprando.
- El precio está muy cerca del de una bolsa de polietileno. No es prueba por sí solo, pero sí una razón para verificar con más cuidado.
- Te muestran que "se deshace" como prueba de que es compostable. Deshacerse no es compostarse.
- No te dan ficha técnica ni declaran la composición, o se niegan a firmar que el producto no contiene polietileno ni aditivos oxodegradables.
- Para la CDMX: no pueden acreditar la NMX-E-273-NYCE-2019 ni el registro ante la SEDEMA que pide la Norma Ambiental NACDMX-010-AMBT-2019.
Cómo revisar el certificado paso a paso: guía para validar un certificado BPI, TÜV Austria o DIN CERTCO.
Cómo confirmarlo en laboratorio
Si ya compraste y tienes dudas, un laboratorio puede identificar el material. La espectroscopía infrarroja (FTIR) reconoce el polietileno por su huella característica, y las pruebas de desintegración y biodegradación bajo normas como ISO 16929 e ISO 14855 muestran si el material se composta o no. En México, la certificación de plásticos compostables se hace bajo la NMX-E-273-NYCE-2019. Antes de contratar un laboratorio, confirma que esté acreditado para el método que necesitas. Explicamos cada prueba en 4 pruebas para detectar plástico disfrazado de compostable.
Pide referencias a la Asociación Mexicana de Bioplásticos
Si no sabes a quién comprarle o quieres una segunda opinión sobre un proveedor, puedes acudir a la Asociación Mexicana de Bioplásticos (AMBio). Es la organización que articula la cadena de valor de los bioplásticos en México, con la industria, la academia y otros colaboradores, y puede orientarte sobre proveedores y laboratorios. Su sitio es ambioplasticos.org.
Preguntas frecuentes
¿Una bolsa de polietileno con almidón es compostable?
No. El almidón se degrada, pero el polietileno sigue siendo plástico y se fragmenta en pedazos cada vez más pequeños. Una bolsa compostable debe convertirse por completo en agua, CO₂ y biomasa, y eso lo demuestra una certificación como EN 13432, ASTM D6400 o NMX-E-273-NYCE-2019.
¿Cómo sé si mi bolsa compostable es en realidad polietileno?
Revisa que tenga número de certificado y búscalo en la base de datos pública del certificador. Si tienes dudas, un laboratorio puede identificar el polietileno con espectroscopía infrarroja (FTIR).
¿Por qué la bolsa de polietileno con almidón es más barata?
Porque el polietileno cuesta mucho menos que un biopolímero compostable certificado. Por eso un precio muy cercano al de una bolsa de plástico es una señal para verificar.
¿A quién puedo pedir referencias de proveedores de bioplásticos en México?
A la Asociación Mexicana de Bioplásticos (AMBio), que articula la cadena de valor de los bioplásticos en México y puede orientarte sobre proveedores y laboratorios.
Fuentes
- Abioye y Obuekwe (2020), Investigation of the biodegradation of low-density polyethylene-starch bi-polymer blends, Results in Engineering
- Asociación Mexicana de Bioplásticos (AMBio)
- Requirements for EN 13432 (Vinçotte)
- DOF 16/04/2020: Declaratoria de vigencia de la NMX-E-273-NYCE-2019
- SEDEMA: Norma Ambiental NACDMX-010-AMBT-2019 (PDF)
- Reyes Jaime y otros (2024): Legislaciones estatales para los plásticos de un solo uso en México
- BPI: Find BPI-Certified Products
- TÜV Austria: Database of certified products
Este artículo es informativo y no sustituye asesoría legal o fiscal. Verifica siempre el texto vigente en la fuente oficial.



